Corría a través de los bosques inundados por una completa oscuridad, en algunos tramos se veían vestigios de luz desprendidos de la luna, que dejaban ver sobras entre los árboles.
Necesitaba llegar a tiempo a casa de Kira, para poder continuar con la pequeña fiesta que había montado en mi 18 cumpleaños. Todos los asistentes estaban convocados sobre media noche.
Era una fiesta esotérica, donde tendríamos videntes y lectoras de cartas en cada sala de la casa, cortinas negras y rojas y una decoración de bujería que ni siquiera yo hubiese podido conseguir.
Kira era experta en encontrar artículos imposibles, pero el resto de la magia era cosa mía, vasos flotando y aparatos electrónicos que cada cierto tiempo se encendieran y apagaran si estaban encendidos.
estaba todo preparado para la mejor noche de ese año, los invitados estaban llegando poco a poco y en el ático todo listo para que el hechizo hiciese efecto en cuanto todos los invitados estuviesen en la casa y las puertas cerradas con llave.
Llegó la hora bruja como mis antepasados la llamaban, todos estábamos dentro y Kira cerró todas las puertas. Un ruido inesperado sonó en el sótano que subió hasta el ático, pasando por cada una de las plantas de las casa.
pensé en Kira y en lo bien que lo había hecho, cuando la miré y vi su cara de horror, me dirigí hacía ella a toda prisa.
Mire al suelo hacia donde su mirada se dirigía y vi el agujero que había en medio de la sala, la gente que estaban de pie en ese preciso instante en el lugar exacto que se había desplomado hacía el sótano estaban cubiertos de sangre y no se movían. algo me decía que esa noche no iba a acabar nunca.
Kira tomó el teléfono para llamar a urgencias y notó que no había línea, corrió hacia las puertas que tenían las llaves partidas dentro de las cerraduras.
Estamos atrapados Mia, no podemos salir ni podemos llamar, ¿Qué ha pasado, qué ha salido mal?
No lo se Kira, algo ha fallado y yo no puedo controlarlo, algo me impide utilizar la magia y hasta que no averigüe que es lo que me esta bloqueando no puedo hacer nada.
Decidimos llevar a todos los invitados a la planta superior, Kira se quedó con ellos mientras yo subí al ático a intentar saber que me estaba bloqueando.
Al abrir la puerta note un olor extraño que nunca había olido, y note una presencia de alguien que no conocía.
Decidí ignorarlo y buscar el libro de los muertos que mi abuela me dejo en herencia hacía ya, mas de 5 años.
Busqué algo relacionado con lo que nos estaba sucediendo esa noche, sin ningún resultado positivo, ¿por que las cosas siempre tenían que ser tan difíciles?
Pasó la noche y al amanecer todo volvió a la normalidad. yo estaba tumbada en mi cama, en mi casa.
Bajé a tomar el desayuno y olvidar la horrible pesadilla que había tenido, era mi 18 cumpleaños y no estaba dispuesta a que una estúpida pesadilla me estropease el día.
Kira y yo teníamos mucho trabajo por delante preparando la fiesta que ibamos a celebrar en su casa esta noche, los invitados convocados a media noche y la mejor noche esoterica de los tiempos se iban a celebrar para mi y solo para mi, hehizos reales que yo tenía que preparar gracias a la magia que había heredado de mis antepasados, trucos, lectoras de cartas, videntes todo estaba listo para la gran noche.
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