Cuando Kira se fue y me quedé solo en la enorme habitación, empecé a caminar de un lado a otro de ésta, pensando en como le explicaría a Mía todo lo que había pasado en su ausencia.
No sabía como contarle que me había escapado de la base por que no quería estar sin ella, que había cambiado todo lo que tenía allí por estar a su lado, me daba igual el lugar, solo la quería a ella.
paseé durante un rato bastante largo, después, me senté en la cama comprobando lo cómoda que era, me puse el pijama que Kira había puesto hábilmente encima de la cama y me acosté.
sin poder dormir pensé en los momentos que habíamos pasado juntos, lágrimas de tristeza bajaban rodando por mis mejillas, pero el tiempo dio paso a un plan que podía realizar para que Mía me perdonara.
Tracé el plan cuidadosamente para no cometer ningún fallo, tenía que ser perfecto y yo tenía que ser totalmente sincero, cuidar mis palabras para poder llegar de nuevo a su corazón.
Pensando en Mía me dormí y tuve el sueño más bonito que había tenido en toda mi vida, pero duró poco, después llegaron las pesadillas, pesadillas que parecian tan reales que daban miedo.
Me desperté sudando, nervioso y cansado, el resto de la noche la pasé dando vueltas en la cama para intentar conciliar el sueño.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Me das tu opinión?