En el mes de Septiembre, Ángel me ayudo con la rehabilitación, todos los días andábamos, y hacíamos ejercicios en el agua para que yo me acostumbrara a mi nuevo cuerpo.
Fue un mes duro, para ambos, Ángel luchaba por que yo saliera adelante, pero yo en ocasiones dejaba de luchar, pensando que estaría mejor muerta, el se enfadaba tanto cuando yo le mencionaba el hecho de dejarme morir, que llegaba a esta varios días sin hablarme.
-No piensen en dejarte morir, por que antes de que faltes tu de nuevo, yo seria capaz de matarme.
-Ángel no puedes, recuerda que tu condición no te permite morir.
-Encontraría la forma de hacerlo, otra vida sin ti, no la soportaría.
Después de estas palabras, el silencio se hacía insoportable y finalmente yo volvía a la rehabilitación sin rechistar.
Ángel volvía a sonreír cuando me veía tan dispuesta a mi recuperación, y yo me llenaba de fuerza, de vida, cuando el sonreía, me inyectaba una dosis de energía con la que podía comerme el mundo de nuevo.
Poco a poco su alegría y sus ganas de vivir, me aportaban la dosis necesaria para continuar con todo el proceso, un largo y lento proceso del que tenía que salir fuerte y ágil para poder ayudar al amor de mi vida.
Él lo había dado todo por mi y era hora de que yo hiciera lo mismo por él, me necesitaba y yo estaba dispuesta a darlo todo, costara lo que costara.
El último día de mi rehabilitación, Ángel me hizo un gran regalo, me llevo a ver a mi amiga Kira, estaba muy cambiada y cuando nos cruzamos con ella, no me conoció, y eso me destrozó.
El rodeó mi cintura con sus brazos y me besó la mejilla-
-Ella no te reconoce por que tu cuerpo ha cambiado, ella no sabe que eres tu.
-Pero tendría que saberlo, siempre hemos estado conectadas y sabíamos cuando estábamos mal, me tendría que haber estado buscando, en cambio es como si hubiese olvidado mi existencia.
-La Borraron la Memoria cuando estuvo encerrada, todo lo referente a ti, se le ha borrado.
-¿Por que hicieron eso?
-Por su seguridad y por la nuestra Mía, nadie debe saber de nuestra existencia, todos los habitantes de este pueblo, no recuerdan tu existencia.
-Ahora me ven y soy una forastera más, toda mi vida borrada, ya no tengo pasado, salvo en mi cabeza.
-Lo siento.
-Ahora tengo que empezar de nuevo con mi vida, por que para los demás no existo.
-Ahora estas conmigo empecemos una vida nueva, tu yo juntos.
Volví a mirar a mi amiga y sentí el mayor vacío que jamás había sentido, me sentía sola sin nadie a quién acudir, quería gritar, llorar y patalear, mi vida había desaparecido de un plumazo y no podía hacer nada para recuperarla.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Me das tu opinión?